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jueves, 30 de abril de 2015

YOSEMITE PARK

Se me acumula el trabajo, tengo que hacer un par o tres de entradas de estos días. Pero antes que nada contaros que a MH le han vuelto a dar un diploma en la escuela, su padre y yo vamos todo el día babeando, y es que cuando estaba entrando al teatro y la vimos hablando y riendo con sus compañeros de clase, supimos que habíamos hecho bien en aceptar esta aventura. Que lejos quedan los primeros días y aquellas lágrimas de pena. Ya sen entiende perfectamente con sus compañeros pues habla un perfecto americano, se entera de las materias escolares y casi cada fin de semana tiene cosas planeadas con sus amigos. Incluso diría yo que ha madurado mucho y ahora no acepta ciertas cosas que no le gustan de la gente. Estamos súper orgullosos de ella. ¡Ah! por cierto el premio era un reconocimiento al esfuerzo buen trabajo buen compañerismo y en general a la buena integración que ha tenido.
Este domingo pasado fuimos a visitar el parque nacional de Yosemite. Llevábamos mucho tiempo queriendo ir, pero hasta ahora allí nevaba cada semana, bueno este viernes pasado también nevó, pero decidimos que ya era hora. Pues acertamos de lleno, tuvimos un día fantástico, con un clima perfecto. Antes de salir de Modesto encontramos el paso a nivel bajado, para flipar,5 máquinas tiraban de 101 vagones algunos de dos uno encima del otro, 3 máquinas más empujaban todo esto.

Paramos a tomar un café en un pueblecito muy pintoresco, Gold Rush de Groveland, en la carretera 120, a sólo 26 millas de la entrada de puerta de Yosemite. Es como transportarse al viejo  oeste y la fiebre del oro. Los edificios que ves a pie de carretera siguen en pie desde la década de 1850 (durante la fiebre del oro). Ahora sin embargo vive otro tipo de fiebre, la del turismo. Aunque han sabido conservar el clima de antaño. Me encantaría poder pasar allí un par de días y conocer este pequeño pueblo que conserva el sabor de tiempos pasados que tanto hemos visto en las películas.
La entrada al parque como todos los parques nacionales que hemos visitado es de pago, esta vez 30$ por coche valido para toda la semana, es la más cara de momento, pero como os he dicho en otras ocasiones no duele pagarlo, pues las carreteras son muy buenas, las zonas de picnic y barbacoa están muy cuidadas y disponen de baños, papeleras e incluso unas pequeñas cajas metálicas para poder guardar la comida sin
peligro de que se la lleve un oso. Por lo visto hay muchos, nosotros no vimos ninguno pero si vimos ardillas cuervos enormes en incluso nos cruzamos con un pavo silvestre, aprovecho para deciros que existe una ley que da prioridad de paso a los pavos.


Pasarelas para no estropear las hierbas, flores o bichitos.
Nosotros solo podíamos estar un día así que la visita fue rápida, pero deciros que vale la pena visitarla varios días para disfrutar de la naturaleza, puedes ver grandes lagos,sequoias,cataratas, y como no ver al "GRAN CAPITÁN".  

martes, 21 de abril de 2015

SILICON VALEY II

 

Decidí partir la entrada en dos porque en esta segunda entrada quiero hablaros de la visita a la "Winchester Mystery House", en San José. La primera vez que oímos hablar de esta casa fue en una serie llamada "cazadores de fantasmas", y ahora que teníamos la oportunida...

Dicha casa está en San José, en la zona de Silicon Valey. Era casi la hora de comer, pero antes ya que nos pillaba de camino, paramos para hacer una visita. Por supuestísimo totalmente prohibidas las fotos o toma de vídeo, así que os lo cuento: Antes de entrar a dicha casa, se te advierte que no debes de entrar solo, porque si te pierdes, no te aseguran que te puedan encontrar. Winchester House, pertenecía a la familia que fabricaba los famosos rifles Winchester, en concreto a la viuda de William Wirt Winchester, Sarah Winchester.
En un principio era una granja de ocho habitaciones, pero después de la misteriosa muerte de su hija y después de su marido Sarah decide hablar con una médium que le asegura que solo puede salvarse si construye una casa por y para los espíritus, así es como Sarah dedica su tiempo, dinero y vida a construir una casa extraña que estaría en obras durante 38 años con sus días y sus noches, el ruido de martillos y el ir y venir de los constructores era continuo. La casa se iba construyendo según las indicaciones de los espíritus, solo así se puede explicar sus 160 habitaciones, 2000 puertas, 10000 ventanas, 47 escaleras, 52 tragaluces, 2 sótanos, baños falsos... una ventana construida en el interior del piso, escaleras que conducen a ninguna parte, una chimenea que se alza cuatro pisos, puertas que al abrirse sólo dejan ver una pared en blanco, los pilares al revés.  También aparece durante el recorrido una notable obsesión con el número 13: hay 13 baños (al decimotercero se llega subiendo 13 escalones, y cuenta con 13 ventanas), todas las rejillas de desagüe tienen 13 agujeros, muchas ventanas están compuestas por 13 paneles, el pavimento de la entrada está dividido en 13 sectores, y en el dormitorio de Sarah hay un armario con 13 ganchos donde se colgaban 13 vestidos. Los que usaba durante sus sesiones de espiritismo. La lista de otros 13 es larga: 13 cúpulas de cristal, escaleras de 13 escalones, 13 partes en el testamento de la dueña de la casa, que fue firmado 13 veces.(todo esto nos lo cuentan, pues no tienes tanto tiempo...). Nosotros no vimos nada, pero MM estuvo todo el tiempo con el pelo de punta y se la pasó resoplando, jijiji. La verdad es que es muy chula y tiene cantidad de detalles en que fijarse, se hace muy corta la visita, los Jardines igualmente impresionantes y cuidados.

Después de descansar un poco visitamos Stanford University. El campus de Stanford  está en medio de un gran parque, en lo que antes fue un rancho,  los edificios de estilo muy californiano: inspirados en la arquitectura de las misiones españolas.  Lo ideal es que te dirijas por el gran paseo que desemboca en la entrada principal: el Palm Drive o Paseo de las Palmeras. Al final del paseo nos encontramos con la archi-conocida entrada principal con su arco, que tantas veces hemos visto en las películas o series. Una vez pasado el arco, hay un patio y al fondo del mismo, está la joya de la corona de Stanford: Memorial Church. Esta iglesia que ocupa el centro del campus. ¿Lo que más me llamó la atención? pues un grupo de jóvenes (que debían ser unos genios) jugando al Quidditch, (para aquellos que no lo sepaís es el juego de pelota y escobas voladoras de Harry Potter). Después de pasear por los jardines decidimos que teníamos bastantes experiencias por un día, así que de vuelta al coche y para casa.