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lunes, 5 de enero de 2015

GRAN CAÑÓN DEL COLORADO

Después de dejar las vegas nos dirigimos al gran cañón del colorado. Era 25 de diciembre, día de Navidad, mientras comíamos algo dentro del coche nos reíamos pensando en lo diferente de las comilonas típicas de este día y para acabar de arreglarlo el postre y el café en un Dunkin Donuts...
Durante el trayecto pasamos por el lago Hoover, según las guías uno de los lagos artificiales más grandes de América. Impresionante el agua tan azul entre las montañas casi desérticas. Muy cerca esta la presa Hoover, también según las guías una impresionante obra de ingeniería y que pudimos ver en el capitulo de megaconstrucciones. A nosotros lo que más nos llamó la atención fue la escasez de agua y que a mitad de camino de la presa haces un cambio horario y un cambio de estado, de Nevada a Arizona, en pocos días hemos estado en tres estados, California, Nevada y Arizona ¡como mola!
Entrando en el estado de Arizona las vistas y el paisaje cambiaron un poco, tuvimos la sensación de estar circulando por un mar que se hubiera secado, los cactus parecían corales la tierra era clara y suave como la arena de la playa y las montañas muy azules quedaban muy lejanas, todo salpicado por postes de la luz y algún camión abandonado.... 
Y sin darnos mucha cuenta después de horas circulando el pasaje volvió a cambiar así como la temperatura empezó a descender. Ahora disfrutábamos de grandes bosques de pinos rodeados de mantos de nieve, las vacas y los
caballos pastando a su antojo y a lo lejos entre las montañas (ya no tan lejanas) se podía ver como las nubes se enganchaban al suelo dejando caer algo de nieve. Prácticamente todo el día en el coche dan para muchos paisajes y mucha poesía....

Por fin llegamos a nuestro destino un hotel apartado de todo con la única compañía de una gasolinera, un Mcdonalds y un Sub way.  Aún y la tristeza del lugar el hotel por fuera se veía

bonito, pequeño y agradable. Al entrar se nos fueron los ojos y los cuerpos al lado de la chimenea de recepción que hacía las veces de comedor para el desayuno. La habitación, poco que decir, limpia y con lo mínimo, pero bien, solo una queja, el wifi, que mala conexión por dios, no hubo manera de tener una conexión decente en dos días...
Al día siguiente tomamos rumbo al parque nacional del gran cañón, que como no podía ser de otra manera nos quedaba a unas tres horas en coche. Aquí igual que en Sequoia Park tuvimos que abonar una entrada que era de 25$ por


vehículo y podíamos usar durante una semana, de verdad que no os debe importar pagar esta entrada pues gracias a ello pueden mantenerlo, cada vez que la vista lo merece hay grandes miradores, merenderos con sus baños, mesas y sillas incluso lugares donde acampar. Solo una palabra IMPRESIONANTE, grandes llanuras planas hasta donde la vista pueda alcanzar y en medio un corte de más de 2500m, y abajo del todo pequeño pequeño un río. De verdad que ninguna fotografía es digna de la sensación de verlo en directo. Avisar del frío que hace, nosotros salíamos del coche lo justo para la foto y volvíamos a dentro del coche ¡que frio!. Así como imagino en verano la calor debe ser también terrible...


Lo que si nos defraudo fue el otro lado. Con las maletas ya cargadas al día siguiente para empezar el camino a casa quisimos ir a ver el famoso Skywalk, horas de carretera y cuando llegamos nos hacen aparcar el coche e ir a comprar entradas para: recorrido en bus 49$ por persona que nos
haría un recorrido por la tierra de los indios (una especie de port aventura), y 25$ para entrar en el Skywalk, siempre siguiendo las normas de no fotos no vídeos, pues allí ya tienen al fotógrafo oficial. ¡Estamos locos o que??!, si después de pagar 75$ ni siquiera podíamos hacernos fotos....
la otra opción era un recorrido en helicóptero de unos 10min, previo pago de 175$ por persona. Tampoco nos gustó la idea así que dimos la vuelta y caminito de casa, pues ya habíamos visto el cañón y teníamos suficiente. Pero no os preocupéis, no se va arruinar el magnate de las Vegas que tuvo la genial idea, pues no paraban de descargar autobuses llegados desde las Vegas con el paquete completo.... ¡Por cierto! esta vez fui yo la que estuvo dispuesta a hacer tal desembolso.
Para volver a Modesto tuvimos que volver a las Vegas, era sábado, y no os podéis imaginar el transito que encontramos, tanto para entrar como para salir.
Impresionante ver carreteras de siete carriles más el lento para cada uno de los sentidos saturados de coches...Después de unas 14 horas conduciendo, con pequeñas paradas, llegamos a casa, agotados pero contentos.